
“La muerte sabe, señores, llegar con sumo recato” dice Borges.
Hay casos, como éste, el de la muerte de Romina Yan, que nos invitan a pensar que ese recato no siempre es virtuoso, porque para Romina la muerte llegó demasiado temprano y, más que con recato, lo hizo de forma artera y sigilosa, y tan es así que nos hemos quedado consternados y perplejos.
Seguir leyendo: Romina Yan Q.E.P.D.
